Tibet
Solo en una oportunidad acepte arrojar las monedas del I Ching, un poco por cortesía con quien me encontraba en ese momento; pero decididamente por lo que me encontré en la primera hoja del libro: el poema de Borges que encabeza este blog. El I ching o libro de las mutaciones es un libro oracular, enigmático, y supone un universo regido por el principio del cambio. No me quedó ni un recuerdo de aquellos oscuros párrafos que me leyeron del libro y que resultaron señalados como efecto de una extraña combinatoria de tres monedas arrojadas. Pero el título del capítulo leído se enlazo con algo: "El andariego" y he aquí el encabezamiento de estas notas escritas en viaje. Las entradas están ordenadas por país y en orden cronológico. En el cuerpo central están los escritos realizados a medida que se avanza en el camino. A izquierda fotos del lugar, curiosidades, sucesos del viaje y anécdotas. Las páginas están ordenados por país de algunos de los cuales solo hay registro fotográfico.
En el camino a Tibet
Dejo atrás por unos días Nepal y cruce la frontera con China, los habitantes se esfuerzan en corregirme, no estoy en China sino en el Tíbet. Es la primera sensación de lo que aquí se vive y que en estos dos días de trayecto entre pequeños pueblos he vivido y lo casi lo único que me han querido trasmitir.
La altura ha tenido sus efectos, en especial si se quiere estar en todos lados y festejando el año nuevo tibetano en las casas que me abren sus puertas para el festejo.
Un día en cama, los 5000 mts. de altura son duros, dejare para otro post estos días camino a Lhasa la capital del Tíbet.
Nylam Camino a lasa
He cruzado la frontera con China con la idea de llegar a Lhasa la capital del Tibet. Son tres dias de travesia a pesar de no se mas de 500km.
Al cruzar realmente se vivencia un pais diferente, desde la clara y seria advertencia que no se puede pasar imagenes o libros del Dalai Lama hasta los constantes controles del pasaporte y la visa. El militar en cuestion me mira, me pide que levante la cabeza, revisa su computadora, vuelve a mirar, examina el pasaporte, se va a un cuarto y luego recien a su llegada me dice: Welcome to China.
Debo aclarar que tengo un trato privilegiado, viajo con dos personas mas con los que contratamos un guia chino para facilitar los tramites. A los tibetanos los revisan y observan desde un pequenio pedestal que no tiene otro objetivo mas que el de intimidar.
Nylam es una pequeña localidad de frontera con todo lo que eso implica. Desde una fila interminable de camiones alineados a la espera del veredicto chino para pasar, hasta una vidriera donde las jovenes chinas esperan un cliente.Once horas de ruta al dia siguiente me llevan a Lhatse y luego a Shigatse. Mucho puedo describir de estos lugares pero no sera ahora. Solo mencionar que se consideran los poblados que conservan con mayor intensidad la identidad tibetana frente a la inviasi'on China.
Solo menciono dos vivencias.
La primera es la que produzco al caminar o al entrar a cualquier lugar, a comer, a preguntar, a ver... y es la risa. Me ven y se rien... a carcajadas. Es una risa por la diferencia y no por la burla, que no siento como irrespetusa ni invasiva: a la risa le sigue el saludo tibetano y si el salon para el te esta lleno la invitacion a compartir el sillon, aqui como en muchos otros lugares la constumbre es sentarse donde hay lugar, asi algun almuerzo me he visto asombrado por alguna familia tipo tibetana que alegremente se sentaba a mi lado a comer.A la risa le sigue a veces la curiosidad.Caminando por Shigaste me encontre con una peregrinacion a un monasterio, varios tibetanos se detenian y pedian luego de la carcajada con una sonrisa mezcla de asombro y curiosidad que posara con ellos para su foto, desconcertante por cierto.
La segunda merece un pequenio relato.Luego de estar casi el dia en cama por la altura sali en busca de un te. Fui acompaniado por un viajero y por un pequenio libro de frases basicas tibetanas. Estan ordenadas tematicamente y tienen el concepto o palabra en ingles, la fonetica, y la escritura en tibetano. En lo que respecta a mi pronunciacion como generalmente no entienden opto (aun hoy) por darles a leer.Estamos en anio nuevo tibetano asi que la mayoria de los negocios estan cerrados: de los pocos abiertos elegimos uno solo por la temperatura. Aqui en tibet es invierno y la calefaccion no existe asi que este recinto, porque no puedo llamar bar ni cafe a un pequenio cuarto con una cocina rectangular tipica del tibet, que con gran eficacia y a fuerza solo de excrementos de vaca y cabra, bien separados en toneles diferentes daban un calor que daban ganas de quedarse varias horas.
En el lugar estaban dos chicas de alrededor de 16 anios tomando te y estudiando y un solitario jugador de cartas. Al entrar la risa, y la invitacion a sentarse. En ninguno hay las mesas y sillas a las que estamos acostumbrados sino unos pequenios sillones bajos y alargados que rodean a la cocina y que tienen enfrente una tabla muy adornada para apoyar. Solo el intento de decir "te" con la deliberada intencion de no usar el diccionario nos genero a todos una experiencia que duro varios minutos y que termino en una carcajada generalizada. No nos entendiamos ni con el minimo gesto, ni sonido. Nos reiamos y ahi creo encontramos algo en comun.
Herido en mi narcisimo solo opte por senialar el vaso de las estudiantes.
Empece entonces, ahora si libro en mano, a preguntar: la familia, el trabajo, el estudio: monosilabos que mutuamente nos empezaron a alcanzar. La duenia del lugar como todo tibetano tiene de risa lo que tiene tambien de curiosidad y a los minutos me pidio el libro.Veia intrigada los signos de nuestra lengua y al tiempo empezo a pronunciar aquellas frases con las que habia empezado a comunicarme.
No entendi bien que queria asi que solo me limitaba a seguirla en la pronunciacion pero no se la veia muy convencida. Se levanta y trae una pequenia libreta y luego de decir la frase la seniala en el diccionario y comprendo que es ella la que quiere aprender a pronunciar.
Me transformo involuntariamente en su "teacher". Ella decia la frase en tibetano y me tocaba repetirla en ingles. Inmediatamente la repetia y registraba en su pequenia libreta la pronuciacion. Welcome, thanks, come in, can I help you?. No lleve la camara pero si mi grabador asi que pude registrar la experiencia docente en el tibet, que mas de enseniar fue de aprender.
Lhasa
Lhasa (China, capital de la provincia del Tibet)
Se me ha hecho dificil escribir, el paisaje ha cambiado mucho desde la llegada a Lhasa.
En esta ciudad hay dos ciudades, la mercantil, la del consumo, la de las avenidas anchas llena de negocios donde las mujeres y los hombres se visten como en casa y estan a la moda en autos increibles y donde se ha borrado, exterminado todo vestigio de historia.
Luego de la invasion china a principios de los '50, habiendo conquistado el territorio quedo la conquista cultural. Consistio en trasladar al tibet poblacion china de otras regiones, enseniar solo en chino en las escuelas, establecer el chino como idioma en las seniales de las calles, la television, los diarios, es decir borrar todo signo del tibet y por supuesto del Dalai Lama al que no se puede mencionar ni en ingles. Ni bien se lo nombra, tomando un te o en algun negocio tibetano, miran alrededor y gesticulan entre el miedo y la rebeldia.
Esa Lhasa,la china, se desencuentra aqui con la de sus duenios que caminan pobres por las calles rezando sus mantras pero manteniendo su sonrisa y curiosidad. Es que no estan en el mismo lugar aunque si en el mismo espacio.
Pero hay una senial particular: todo espacio tibetano esta precedido por un signo, una cortina que hace de puerta: en su frente tiene un dibujo que indica una bienvenida. Cada casa, cada espacio, el hotel donde me encuentro, el "bar" de mi desayuno, el internet donde escribo, toda puerta tibetana la tiene. No esta puesta para revelarse ni provocar, siempre ha sido asi e indica hospitalidad y deseo de buena fortuna.Para mi es como una contrasenia, un permitido entrar, una posiblidad de risa y de sentarse en la misma mesa.
Caminar por Lhasa es tambien encontrarse con peregrinos de todas la regiones del tibet que van en busca de un monasterio, o van al palacio de los Dalai al que se puede ingresar bajo la vigilancia militar. Resulta extranio verlos, familias enteras que viajan solo para estar un rato y volver a sus casas caminando por las calles al lado de una modelo china con el ultimo jean superajustado.
La zona "vieja" de la ciudad es su refugio, entrando por los callejones se escucha a los vendedores ofrecer sus productos. La carne se vende junto con la ropa, las cabras y unas exquisitas frutas secas; aqui se escucha el tibetano.
Latse
Luego de la experiencia en Lhasa decidi recorrer nuevamene alguna aldea tibetana asi que parti rumbo a Siamse.
En esta pequenia aldea se encuentra el monasterio mas antiguo del Tibet asi que mis companieros de viaje eran en realidad peregrinos, pude confirmarlo durante el trayecto al escuchar durante casi todo el viaje, en especial de parte de mi companiera de asiento, sus mantras. Esta plegaria que repiten incansablemente y casi cantando no es explicitamente un pedido ni un agradecimiento ya que buda no es dios, es mas bien una exclamacion que abarca todos los hombres. No era un coro, cada uno en forma independiente repetia su oracion, no pude dormir, pero creo limpiaron un poco mi conciencia.
La aldea fue de alguna forma un reecuentro con el Tibet. El de la sonrisa, el del te en rueda alrededor de la cocina, el del intento permanente por comunicarse, el de la invitacion de los monjes a dar la vuelta junto a ellos al monasterio (siempre en sentido de las agujas del reloj) el del "buttertea" una bebida que se los ve tomar constantemente que con dificultad evito ya que se elabora solo con agua, grasa de cabra y un poco, solo un poco de te y que se puede oler a la distancia.
A los dos dias tome un micro a Tseng una pequenia ciudad que funciona como centro administraivo chino de la zona. En el camino ya no se escuchaban los mantras por que lo esta vez involuntariamente fui nuevamente centro de miradas y risas en especial de algunos chicos que se acercaban a mi asiento.
Paisaje de montania, valle, camino de tierra hasta que, al llegar a la ruta principal y antes de girar a la derecha el micro se detiene. El conductor empieza, y esto es solo una conjetura porque no entendi nada de lo que pasaba, a senialar en sentido contrario a mi destino Tseng. Murmullos generales, parecia que opinaban, luego se convoca a elegir y un grupo levanta la mano y luego el siguiente. Sin timidez luego de la votacion, porque para que se rian por lo menos que se rian con alguna razon, levante la mano y dije "Tseng" resultado: micro nuevamente a las carcajadas.
Vieja tactica argentina, embarrar la cancha; en realidad habia una razon tenia sacado el boleto para mi proximo destino y no queria arriesgarme a perderlo. Parece que tuvo efecto, se repitio la votacion.
Creyendo entender lo que pasaba continue con la postura que crei me daba algun resultado. Se convoco nuevamente a eleccion y levante la mano con el primer grupo, (que sabe dios a donde queria ir) y dije casi en tono de suplica desesperada "Tseng", este grupo parecia mayoritario asi que cuando el chofer consulto por la segunda opcion tambien levante la mano gritando Tseng.
A esta altura el micro completo era un caos de risa, opiniones, miradas, comentarios, algunos hasta me hablaban haciendome participe de lo que sucedia.
Porfin luego de unos minutos, que me resultaron bastante largos el conductor se sienta, enciente el motor, supongo que nadie sabia cual habia sido la decision y marcha rumbo al destino que devolvia mi tranquilidad.
Al llegar y consultar por un hotel me entero que efecivamente el chofer estaba proponiendo un desvio a otro monasterio a tres horas de camino en sentido contrario por la modica suma de 10 Yuanes (a esta altura seguro era chino) y que proponia la vuelta para el mismo dia a la noche.
Asi pude con algun incidente chinos de por medio, a dejar este pais y llegar a donde escribo estas lineas y que de alguna manera era uno de los destinos de este viaje, la ciudad de "Paro" en el reino de Bhutan.
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)